Serás arte

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Esperaba que un funcionario me atendiera por una nota que había pedido, una de esas movidas de rutina del martilleo cotidiano que impone la voracidad y la obsolescencia de la información en mi trabajo en el periódico local. Mientras una secretaria daba aviso de mi presencia, me pavoneaba por el edificio con aires de crítico, como si supiera lo que estaba mirando, con orgullo altruista, egocéntrico y onanista. En el hall central, en medio de esas paredes blancas, muertas, se abrían paso unos portales que, aunque yo no quisiera, tuve que mirarlos, porque de alguna manera, me succionaban las corneas, llevándome a otro lado.

“Empecé a pintar de manera autodidacta en Zárate. Vengo de una familia de trabajadores de fábrica, pero había una conciencia de mi papá que sabía dibujar y, de alguna manera, me quedó esa idea”, me cuenta Nelson Escalante, mientras yo lidio con una botella de cerveza que se bambolea torpe sobre la mesa del bar.

Hay mucho ruido, y por momentos nos saturaban los gritos de los borrachines del lugar, esos mismos que me vieron llegar sabiendo que no soy de ahí, y me preguntaban, sin hablar, que carajo hacía, para luego sumarme a la fiesta cuando alguno explotaba en carcajadas disonantes.

-¿Cuándo decidiste meterle fichas a la pintura?

Con 11 años gané un concurso para pibes de 17. En la escuela siempre había gente que me decía que iba a seguir pintando, aunque nunca me lo planteé de esa manera. No correspondía ninguna futurología, es el presente que te sitúa en el sentido de abocarte a hacer algo en lo que te sentís bien, no tenés una pregunta existencial de lo que vas a hacer. Empecé a tomar más en serio esto cerca de los 17 años, cuando hice mi primera muestra que se llamó Caras Crudas, una muestra grande, en el Almacén Cultural Cooperativo. Después estuve un año en la Escuela de Arte de Campana, y me fui porque no me encontraba con lo académico. Tenía cierta idea de los pintores que me encantaban, y siempre estuve buscando de manera muy autodidacta. Estudié a Rembrandt, a Caravaccio, tenía esa cosa de los impresionistas de tener mi propia manera de acomodarme.

Sin un lugar cómodo dentro de la formación institucional, Nelson comenzó a penetrar la selva de monstruos de aceros y cemento. Capital Federal lo cruzaría con su profesor Daniel Vidal, y con un grupo de gente que le diera lo que buscaba: que algo le vuele el cerebro. Vidal reconoció el potencial, lo separó del grupo y colaboró con la búsqueda de identidad que el pibe de Zárate tenía en el puño hiperrealista, cargado de la hostilidad fabril de una región netamente industrial, que por momentos sucumbe al fantasma de Liverpool. Sin los Beatles, claro.

“Un galerista me vio, me dijo si quería participar en la galería La Paz, que era de él. Tuve un par de muestras allá y todo comenzó a hacerse más formal”. Pasó a una galería más fuerte, y a partir de ahí su trabajo se expuso en el exterior, con algunas obras que fueron compradas en otros paises.

Expuso en El Bajo Cultural, Zárate: Muestra individual, 2009; Espacio de Arte La Paz, Buenos Aires: Viajando hacia el Plus Ultra, 2010; Carmen Sandiego galería, Buenos Aires, Mundo Papel, septiembre a noviembre de 2011; Carmen Sandiego galería, ‘noctámbula’, exposición individual, noviembre de 2011 a febrero de 2012; Carmen San Diego galería, Buenos Aires,  ́Zarate G ́, colectiva, noviembre 2013 a febrero de 2014. Fabrica Perú, galería: ‘3’, Buenos Aires, agosto 2015.

 

En el hall, mientras esperaba al tipo que me diera la nota, buscaba algo que me dijera quien era Nelson Escalante. Relatos de un viajero mental, la obra que se encontraba en exposición, me ofrecía un viaje distopico, espacial, onírico donde la materia se somete a la deconstrucción de Derrida y vuelve a unirse, anómala y extraña. Me gatillaba en la sien lo que veía, escuchaba el clac del percutor, me inquietaba, me hacía sentir observado, todo lo que varias semanas después, Nelson me contaría con un transpirado chop de cerveza en la mano.

Nelson pinta mucho. También trabaja en una herrería, donde según me contará más tarde, le surgen imágenes, escenas, fotografías mentales que luego vomitará sobre la tela.

-Nelson, ¿se puede vivir del arte?

Sí, pero hay que ser un buen soldado. La pintura que llega, es la que llega. Porque tiene condiciones o está la suerte de tener contactos, pero ¿Cuánto puede durar una obra que no diga nada? El contacto por el contacto no vale nada. Se puede pero es difícil.

-¿Te lo planteas a eso? ¿O necesitas salir de este lado y poder laburar en una herrería?

La pregunta siempre está ahí, latente. Hubo un momento donde vendía muchas obras, y tenía mucho tiempo para producir, pero yo no trabajo de esa manera. En un momento eso fue contraproducente, porque ya no tenía qué decir, qué hacer, y así te convertís en una máquina. Creo que se puede, es lo más hermoso, es algo que a futuro me encantaría.

-¿Buscas otros medios de expresión?

Me gusta la música, me gusta escribir. Pero es algo que me sale cuando estoy trabajando o pintando. Me quedan imágenes, como fotografías. Relato cosas, dibujo cosas que me salen escribiendo, es un arte que me encanta. La persona que escribe y lo logra transpolar en papel a otra persona, a otro mundo, es increíble. Me gusta como herramienta para proyectar mi obra. Escribo imágenes, hago conceptos, los fusiono. Capaz no puedo escapar de ese punto. También me gusta el cine, la fotografía.

-¿Al momento de crear practicas algún ritual?

Cuando tenía doce años me levantaba muy temprano a pintar nubes o plantas, y las pintaba en diferentes horarios del día, repetía la escena. Eso me quedó corto y me di cuenta que tenía que empezar a explayarme en la noche. Y ahí empiezo a descubrir algunas cosas, trabajo de noche, pinto de noche, soy un noctambulo, sigiloso y encerrado en el taller. Algunos rituales tengo, me encierro, preparo todas las cosas ordenadamente, pongo la computadora con documentales, porque no puedo estar mirando nada, tengo una foto mientras pinto. La noche empieza a formar parte de la pintura, la misma cosa que había pintado a la tarde la pintaba con luz de vela, y después con foco de luz artificial. Veía cómo iba cambiando la luz, estudiaba y cambiaba los colores.

-Eso le va cambiando la identidad a la obra…

La noche tiene la idea de que te cambia el ritmo, los sentidos son diferentes. Digo que ahí se formo el puente, eso que tiene trabajar tranquilo, más sereno, el día te acomoda de una manera diferente. Estás más atento, y empiezan a aparecer cosas. Mis pinturas están muy enmarcado en lo onírico, en los sueños, en las imágenes que aparecen como si estuvieran flotando, que están en la mente. No son figuras concretas. Son imágenes que se pueden percibir por el detalle y la técnica, pero que cuentan algo más, que es el mundo interior mío.

Se despertó y le faltaba el aire. Otra vez, en la inconsciencia del sueño, había aparecido esa persona que se ahoga. Él la ve porque está ahí, es su sueño, su construcción involuntaria en el otro plano. Algunos días después la va a pintar, con dos guantes rojos de nitrilo, sosteniéndose la cabeza, con antiparras. Bajo agua.

-¿Por qué se repite el guante rojo en tus pinturas?

Es como un alter ego, cuando está el guante, es porque estoy yo ahí. Estaba trabajando con unos hierros, y me dijeron que vaya a agarrar un guante porque con el tiner me podía quemar las manos, cuando veo el guante reflejado con el sol estaba todo brilloso, y dije ‘esto es una señal, algo divino y lo tengo que pintar’. Ese mismo día le saqué una foto, y lo pinté flotando. Podría haberlo pintado en una mano. A veces uno puede proyectar la obra, pensarla, dibujarla, a veces la paso a la computadora, la trabajo, saco la foto, pienso el mensaje, pero cuando estoy pintando en la tela, la obra cobra mucha fuerza, y a veces te dice por dónde ir. Eso tiene de mágico la pintura. El guante rojo empezó a aparecer, tiene que ver mucho con lo sanguíneo, me atrae.

Nelson admira y reconoce la influencia de Caravaggio en su obra. En la luz, en las sombras. “Caravaggio me hace una zanja mental, es un pintor que en el ambiente del arte se conoce, pero no se conoce su historia, fue rupturista para su época. Hizo y dijo lo que tuvo que decir en momentos muy difícil. Un artista que no moleste de la manera más sutil, que no diga sus propios medios, sus propias inquietudes, que no quiera modificar algo, pasa a ser un artista “decorativo”, no lo digo despectivamente. Caravaggio es dios”.

Él no quiere ser un pintor decorativo. Se siente como una antena y evoca a Sábato. Sólo le exige a sus cuadros que tengan un mensaje. Que tengan fuerza y destino propio, pero con algo para decir. “Cadena Genética de Obediencia”, muestra a un niño con fuerza propia, enmarcado por líneas que brotan de las fauces de dos adultos, con la tensión de romper el afuera: “Habla de darse cuenta de algunas cosas que implican explicarle a tus padres, cuando sos chico, que vos querés seguir pintando. Ese cuadro nació ahí, yo discutiendo con mi padre, porque me quería meter en una fábrica y no quería. ‘El lado oscuro de la luna’, que es la pisada del hombre. ‘Suspiro universal’, una persona que está vomitando estructuras. Tiene una idea, sugiere algo contestatario pero no tan visceral, no va a mostrar algo que perturbe, tal vez algo que te haga pensar más. Repetí sexto grado, me separaron de mi hermano mellizo, eso es un dolor de niño, iba a una escuela cristiana, me separaron de mis amigos y de mi escuela porque no podía repetir. Encontré todos los libros anillados de mi hermano y míos, y ahí nació ‘Adoctrinamiento basado en hechos reales’. Narraba historias muy concretas”

-¿Sentís algún tipo de contaminación?

Hay una sensibilidad que tengo que me perturba; preguntarme adónde vamos, lo que estamos construyendo como seres. Estoy trabajando en algo que se llama Proyecto Bisonte, que es un bisonte pintado con flechas, abajo le pongo “Prehistoria”. Está pintado como en las Cuevas de Altamira. Creo que tampoco evolucionamos tanto como para creernos que estamos muy lejos de eso. Estamos atados, viviendo sueños de otra gente, atornillados a nuestra vida tratando de llegar a algo, agarrando el mango de algo que no sabemos qué es y con eso se va lo que vos querés ser, te enfermas con este sistema, tenés que ir a votar a gente que no te representa. Estás alineado, o quedas obsoleto, o sos el loquito. Me asustan un montón de cosas, el miedo que nos meten.

-El artista tiene una misión en este contexto…

No puedo dejar de representarme en los artistas que son sanguíneos, que te pegan una patada en la cabeza, como Caravaggio, como Marcelo Bordese, que lo pude conocer en una muestra que hice. Todo arte tiene que estar comprometido de alguna manera, y con eso no quiero decir que tenga que estar atado a un político; como ser individual, el deber del artista es mostrar de alguna manera lo que está pasando; abrir el pensamiento para el arte, es abrir el pensamiento para los pintores posteriores. Eso es muy loable.

-Interpreto que el arte viene a liberar al individuo de esas ataduras que mencionabas antes, ¿de qué hablas cuando hablas de liberación?

Siempre hablaba con amigos pintores, de no ser un pintor que busca un receptor cómplice, con la idea de ‘esto le gusta a alguien y voy para este lado’. Pinto en la madrugada, en el taller, pero primero pinto para mí, por más que suene pedante, es así. Pinto en una línea de conciencia personal, que eso después se complemente con el receptor y le mueva una fibra mental, es bárbaro. Eso es un puente mágico. Lo que uno puede hacer como artista es pretender de bajar una línea consciente, yo lo digo de una manera muy sutil, intento hacerlo. Mucha gente lo ve, la liberación corre por uno.

Lo que se viene:

Proyecto Bisonte: Aprobaron un mural de 20 metros en la Costanera de Zárate. En paralelo, se está registrando todo el material fílmico para la elaboración de un documental rememorando le prehistoria.

Junto a la muralista Clara Stelloto trasladarán el Proyecto Bisonte a Capital Federal.

El 2 de Junio comienzan sus clases de Pintura y Dibujo en Zárate.

Algunos de sus retratos, basados en la obra de La Pose, se encuentran exhibidos en el Club Cultural Matienzo (Pringles 1249).

Damián Duarte

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s